Mucha gente aprende diseño abriendo Illustrator o Figma y moviendo cosas hasta que "se ve bien". A veces funciona. El problema aparece en la segunda pieza, cuando hay que hacer otra igual y no hay forma de repetir lo que salió por intuición.
Qué es una retícula y por qué te ahorra trabajo
Una retícula es un conjunto de líneas que decides antes de diseñar: márgenes, columnas, separación entre columnas y una línea base para el texto. No es una jaula. Es una regla que te permite tomar decisiones rápido y que otra persona pueda continuar tu trabajo.
Cuando cada elemento se alinea a algo, la pieza se ve ordenada aunque el espectador no sepa por qué.
Empieza por los márgenes
Antes de columnas, define cuánto aire va a tener la pieza alrededor. Un margen generoso hace que todo se vea más cuidado. Una referencia que funciona en formatos de redes (1080 × 1350) es dejar entre 80 y 100 píxeles a los lados, y un poco más abajo que arriba para compensar la vista.
Columnas: pocas y bien usadas
Para piezas de redes, cuatro o seis columnas alcanzan. Seis te da más combinaciones: un titular a cuatro columnas, un texto a tres, una imagen a seis. Lo importante es que todos los bloques empiecen y terminen en una columna, no en cualquier lugar.
Una escala tipográfica, no diez tamaños
Elige un tamaño base para el texto y construye los demás multiplicando por un factor fijo. Con un factor de 1.25 o 1.333 tienes tamaños que se relacionan entre sí. Tres o cuatro tamaños por pieza suelen bastar: titular, subtítulo, texto y etiqueta.
Si te encuentras usando 17, 19 y 21 puntos en la misma pieza, no tienes jerarquía, tienes ruido.
Curvas y formas también se alinean
Los elementos gráficos —curvas, recortes, fotografías— también deberían tocar la retícula en algún punto: un borde, un centro, una línea base. Eso es lo que hace que una composición con muchos elementos se sienta resuelta.
Documenta tu sistema
Cuando termines una pieza que funciona, guarda la retícula como plantilla y anota los tamaños tipográficos que usaste. La próxima pieza de la serie te va a tomar la mitad del tiempo, y la serie completa se va a ver como una familia. Eso, al final, es lo que un cliente paga cuando contrata identidad.



