La mayoría de freelancers audiovisuales cotiza mirando lo que cobra otro o lo que creen que el cliente puede pagar. Las dos cosas son datos útiles, pero ninguna te dice si vas a ganar o perder plata con el trabajo.
Calcula tu costo por hora real
Suma lo que necesitas ganar al mes para vivir y sostener tu equipo: alquiler, servicios, software, reposición de equipo, impuestos, ahorro. Divide eso entre las horas que realmente facturas, no entre las horas que trabajas. Si trabajas 160 horas pero solo 90 son de proyectos pagados, divide entre 90.
Ese número es tu piso. Por debajo de eso, estás pagando para trabajar.
Cotiza por proyecto, calcula por horas
Al cliente le conviene saber cuánto cuesta el proyecto completo, no cuántas horas vas a trabajar. Pero tú sí tienes que estimar las horas: preproducción, rodaje, edición, color, sonido, rondas de cambios, exportaciones y reuniones. Las reuniones y los cambios son lo que casi todos olvidan.
Suma, multiplica por tu costo por hora y agrega un margen de imprevistos del 15 al 20 %.
Qué tiene que decir la propuesta
Una buena cotización evita discusiones después. Incluye: qué se entrega (duración, formatos, cantidad de piezas), cuántas rondas de cambios están incluidas, qué cuesta una ronda adicional, plazos, forma de pago y qué no está incluido (música con licencia, locución, viáticos).
Todo lo que no está escrito se va a negociar al final, cuando tienes menos fuerza.
Pide adelanto siempre
Un 50 % al firmar y 50 % contra entrega es un estándar razonable. En proyectos largos, divide en tres pagos atados a hitos. El adelanto no es desconfianza: es lo que te permite reservar fechas y rechazar otros trabajos.
Cuando te dicen que es caro
No bajes el precio, baja el alcance. Si el presupuesto del cliente es menor, ofrece una versión más corta, menos piezas o menos días de rodaje. Así proteges tu valor por hora y el cliente elige qué sacrificar.
Guarda un registro
Después de cada proyecto, anota cuántas horas te tomó de verdad cada etapa. En seis meses vas a cotizar con datos propios, y ese es el momento en que dejas de adivinar.



